Trastorno de espectro autista
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El trastorno de espectro autista esta considerados por el Manual de Diagnóstico de los Trastornos Mentales, como un trastorno del desarrollo, que suelen diagnosticarse por primera vez durante la infancia, la niñez o la adolescencia.

La primera descripción sobre el trastorno de espectro autista se le atribuye a Leo Kanner y la hizo en el año 1943. Este autor describía el trastorno como un desorden congénito.

Las primeras aproximaciones hacia la explicación del trastorno de espectro autista fueron muy confusas y dieron paso a muchas teorías que concluían diferentes explicaciones. En la actualidad, las investigaciones y la intervención han llevado a que este trastorno sea conceptualizado de una forma más precisa estableciendo sus principales características y tratamientos

El trastorno de espectro autista es considerado como un trastorno infantil que se caracteriza por dificultades significativas en las interacciones sociales y la comunicación, y por patrones de conducta, de interés y de actividades limitados.

Caracteristicas

Los menores afectados con este trastorno presentan:

  1. Comportamientos agresivos
  2. Falta de respuesta a la disciplina
  3. Problemas de alimentación
  4. Destrezas pobres del juego
  5. Falta de iniciativa
  6. Problemas del sueño
  7. Rabietas
  8. Problemas para el control de esfínteres.

Existen tres criterios principales para el diagnostico del trastorno del espectro autista:

  • Los problemas de interacciones sociales.
  • Las dificultades de conducta.
  • Los intereses de actividades limitados.

Sintomas

Los síntomas se relacionan con alteración del comportamiento no verbal, como fatal de contacto ocular, expresión facial rígida, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social. Los pacientes presentan una incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros, tienen falta de respuestas espontáneas para compartir con otras personas, presentan falta de reciprocidad social o emocional.

A su vez se muestra una alteración cualitativa de la comunicación manifestada al menos por dos de las siguientes características:

  1. Retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación, tales como gestos o mímicas).
  2. En sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener conversaciones con otros.
  3. Utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrático.
  4. Ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo.

Dentro del comportamiento de las personas con espectro autista se esperan patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidas, repetitivas y estereotipadas, manifestados por lo menos mediante una de las siguientes características:

  1. Preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, o en su objetivo.
  2. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales.
  3. Manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. Ej., sacudir o girar las manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo).
  4. Preocupación persistente por partes de objetos.

Los niños con trastorno de espectro autista presentan cierta rigidez cognitiva que se puede explicar mediante la hipótesis de que “la disfunción ejecutiva en el autismo se basa en la llamada metáfora frontal, que estudia las similitudes existentes entre los pacientes que han sufrido lesiones en los lóbulos frontales y las personas autistas”.

En el trastorno de espectro autista existen muchas alteraciones que son las responsables de las distintas conductas presentes en los niños con este trastorno; en relación a las funciones ejecutivas, estas juegan un papel importante en la estructuración del mismo.

A nivel escolar el niño puede manifestar los siguientes síntomas:

  • Se aísla.
  •  No sabe jugar.
  • Quiere siempre hacer lo mismo.
  • Rabietas frecuentes.
  • Tiende a agredir y auto-agredirse.
  • No  atiende al llamado.
  • Estereotipias motoras
  • Atención selectiva
  • Muy activo o muy pasivo
  • Rechaza  actividades de papel y lápiz.
  • Problemas de escritura.
  • Retraso en algunas áreas e hiperdesarrollo en otras.
  • Retraso en el lenguaje.
  • Forma extraña de hablar

Factores de riesgo

Dentro de los factores de riesgo para su aparición se pueden encontrar:

  • Exposición a substancias químicas
  • Hipotiroidismo
  • Enfermedades infecciosas de la madre (rubéola, toxoplasmosis, citomegalovirus)
  • Sangramiento intrauterino
  • Edad gestacional menor a 35 semanas
  • Trabajo de parto de más de 20 horas
  • Enfermedades infecciosas de neonato
  • Estrés materno en estadíos tempranos de la gestación

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial incluye el Trastorno Asperger, el trastorno de Rett y la psicosis de la infancia.

Tratamiento

El tratamiento debe incluir una intervención multidisciplinaria a fin de atender  los múltiples problemas que suelen estar asociados al  trastorno, así como la atención médica y psicológica. Es necesario brindar apoyo y orientación a los padres y familiares, para sugerir pautas de intervención y también  en el ámbito escolar o social. A nivel médico los fármacos más utilizados con empleados son antipsicóticos, antidepresivos, anticonvulsivantes y vitaminas.

 

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