El trastorno reactivo de la vinculación es una afección psicológica que aparece en bebés o niños pequeños, que se caracteriza por un deterioro de la relación de apego con los padres, debido a una relación poco saludable en el vínculo afectivo de las personas responsables de su cuidado. Ese tipo de relación, implica escasa atención a las necesidades básicas del niño, en cuanto a comodidad, nutrición y afecto; con bases inestables de afecto por parte de los padres o cuidadores.

Los bebés durante su crecimiento y conexión con el mundo, necesitan un apego seguro para desarrollar la confianza.  Esto se genera mediante entornos estables y cariñosos para no desarrollar el trastorno reactivo de la vinculación. Necesitan satisfacer sus necesidades básicas de manera regular; cuando un bebé llora es necesario atenderlo, satisfacer la necesidad que tiene, bien sea alimentarse, o de cambio de pañales, que a su vez debe acompañarse de un intercambio emocional con efecto positivo.

En este sentido, cuando las necesidades de un niño no se satisfacen por parte de la persona responsable de su cuidado, el niño no esperará atención ni formará un lazo estable con esa persona, lo que a su vez generará dificultades para la creación de vínculos afectivos.

Sintomas

Algunos de los signos y síntomas son:

  • Aislamiento y miedo
  • Tristeza o irritabilidad sin causa aparente
  • Aspecto triste y desganado
  • No buscar consuelo o no reaccionar cuando se recibe consuelo
  • Incapacidad de sonreír
  • Observar a los demás de cerca, pero no interactuar socialmente
  • Incapacidad de pedir apoyo o ayuda
  • Incapacidad de tender la mano cuando alguien ofrece ayuda
  • Desinterés en jugar a las escondidas u otros juegos interactivos
  • Dificultad en aceptar o buscar afecto y contacto físico
  • Necesitan tener el control
  • Problemas de control de impulsos

Pronostico

El trastorno reactivo de la vinculación puede continuar durante varios años y tener consecuencias de por vida. Algunas investigaciones han destacado que a largo plazo los adolescentes pueden presentar inestabilidad emocional, que implican problemas de adaptación y conducta, crueldad hacia las personas o animales. Aunque las investigaciones que relacionan el trastorno reactivo de vinculación con rasgos de frialdad son escasas, por lo que no se puede afirmar con exactitud las consecuencias a lardo plazo.

Prevención

Como medidas preventivas para padres, se sugiere trabajar la manera de establecer los vínculos afectivos con bebés y niños pequeños. Las siguientes recomendaciones pueden ayudar fomentar las relaciones para el mejoramiento de vínculos con bebés:

  • Realizar algún trabajo voluntario con bebes: Un acercamiento de trabajo o actividad con niños, puede facilitar la interacción de una forma positiva y enriquecedora, brindando una experiencia en el manejo y cuidado, que puede ser utilizada más adelante.
  • Involúcrate con tu hijo: Jugar con los hijos, hablarles, hacer contacto visual cuando se realizan los cuidados, mantener un ambiente agradable y disfrutar con él, ayudara a mejorar la calidad del vínculo afectivo.
  • Aprende a interpretar las señales de tu bebé: Cuando llora, presenta diferentes tipos de llanto para referirse cada necesidad, una vez que se identifica la forma de expresarse es posible atender sus requerimientos con mayor efectividad y rapidez. 
  • Interactúa positivamente: Al establecer una forma de interacción cálida y enriquecedora, se facilitará el intercambio afectivo, que puede ser durante las rutinas de cuidado, aseo, alimentación, etc.
  • Brinda respuestas verbales y no verbales: No solamente por medio de habla, también las expresiones faciales, las caricias y el tono de voz son formas de conexión positiva, que ayudan al bienestar de tu bebé.

Desarrollo

Durante el desarrollo del cerebro, existen períodos óptimos de aprendizaje, en los cuales deben estar presentes las experiencias de vinculación, para el buen desarrollo de los sistemas de apego. Estos períodos corresponden al primer año de vida, y se asocian a una relación óptima con la madre, que facilite herramientas para desarrollar relaciones de interacción positiva. Sin los cuidados pertinentes, amorosos y sensorialmente ricos, los sistemas del cerebro responsables de las relaciones emocionales, no se desarrollarán de forma adecuada, lo que posteriormente requerirá de intervenciones y terapias, que ayuden en el establecimiento de patrones de relación, que no fueron establecidos en el momento óptimo de desarrollo.

Tratamiento

"Guía para papás y mamás en apuros" Vital editores Trastorno reactivo de la vinculación

Los niños con trastorno reactivo de la vinculación, pueden establecer relaciones más estables con tratamiento psicológico. También es necesaria la educación de los padres o personas responsables del cuidado, brindando herramientas para lograr interacciones positivas, y un ambiente estable de crianza.

La terapia familiar resulta una opción a considerar, debido a que ayuda los padres a comprender la forma de comportarse de sus hijos, y pueden aprender a desarrollar sentimientos empatía hacia ellos. También,  estas familias requieren información para la atención terapéutica de sus hijos con trastorno reactivo de vinculación.

 

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